jueves, 26 de febrero de 2009

Alberto Montt






Tengo que recomendarlo, es magnífico, no puedo dejar de pensar en los ingenios que tan soberbiamente dibuja. Aquí está, el único, el inimitable Alberto Montt y sus Dosis diarias,

Y para muestra unos botoncitos:


miércoles, 25 de febrero de 2009

La máquina de los deseos

Estamos acostumbrados a pensar que una máquina de deseos hará realidad los que ya tenemos. Pero una máquina de helados no hace realidad los helados que ya tenemos, sino que hace, precisamente helados. Dagoberto de la Fuente había inventado la máquina de los deseos. Era una máquina que te fabricaba deseos. Un invento importante en una sociedad apática, deseos originales, personalizados, lejos de los deseos estándard, para aquellos ya está la publicidad. Dagoberto había inventado la máquina de los deseos, personalizada, intransferible, anunciada por televisión.

martes, 24 de febrero de 2009

Un añito más por aquí

He dejado pasar, quizás de forma deliberada, el aniversario de este blog tan azaroso. Se abrió con un grupo, se cerró, se volvió a montar... Lo dejo pasar unos meses... No sé, pero me gusta tener este sitio para poder escribir de vez en cuando. Reconozco que al principio estaba muy excitado con la idea de publicar cositas. Y no paraba de pensar qué tipo de entradas tenía que hacer. He dejado de ponerme obligaciones, y de hecho, casi cojo este sitio para recomendar cosas que veo o que escucho. Tampoco me parece mala idea.

La intención no es hacer amigos, creo que los amigos se hacen de otra manera, pero me gustaría pensar que he encontrado gente muy interesante. A algunos los he perdido de vista, a otros los visito de vez en cuando, pero no con la asiduidad que me gustaría. Son muchas cosas las que me gusta llevar adelante. Quizás debería rehacer los vínculos, que muchos están ya caducos. En realidad da igual.

Nunca he sido paciente para llevar un diario, ni creo que me interesara. Mi vida es tan prosaica como puedo llevarla a cabo. Esta es otra de mis contradicciiones, ¿para qué escribo entonces? En este caso para reflexionar en voz alta sobre lo que me gusta escribir. Este es, sin duda, el tema estrella del blog, recordarme que estoy aquí y que no quiero que esto se cierre.